La inteligencia artificial está entrando en una fase de adopción mucho más rápida de lo previsto y su impacto en los entornos de oficina podría notarse en cuestión de meses. Mustafa Suleyman, responsable de IA en Microsoft, ha advertido de que en un plazo de 12 a 18 meses muchas tareas administrativas y de gestión podrían automatizarse parcialmente gracias a sistemas inteligentes cada vez más avanzados.
Funciones habituales en áreas como contabilidad, marketing, gestión de proyectos o redacción de informes ya pueden ser asumidas por asistentes de IA capaces de analizar datos, generar documentos o responder correos con gran rapidez. El cambio apunta más a una reorganización del trabajo que a una sustitución inmediata de empleos.
Nuevos roles y adaptación en las empresas
La tendencia apunta a que los profesionales pasarán a centrarse en tareas de supervisión, estrategia y toma de decisiones, apoyándose en herramientas que automatizan procesos repetitivos. La colaboración con agentes inteligentes se perfila como el nuevo modelo en oficinas y departamentos administrativos.
Expertos señalan que el mercado laboral está en plena transición y que la adopción de estas soluciones será clave para la competitividad de las empresas, que deberán formar a sus equipos para trabajar con IA de forma eficiente.
Microsoft refuerza su estrategia propia en IA
Estas declaraciones coinciden con la apuesta de Microsoft por desarrollar capacidades propias en inteligencia artificial y reducir su dependencia de socios externos. La compañía está integrando asistentes inteligentes en productos como Microsoft 365, Copilot y Azure, acelerando su uso en el ámbito empresarial.
Todo indica que la IA pasará en poco tiempo de ser una herramienta de apoyo a convertirse en un elemento estructural del trabajo de oficina, con cambios progresivos en la organización de tareas y en los perfiles profesionales.
