Microsoft ha presentado Copilot Tasks, una nueva funcionalidad que convierte a su asistente en un agente capaz de ejecutar tareas completas en segundo plano a partir de simples instrucciones en lenguaje natural. La herramienta llega en formato de vista previa limitada y supone el avance más claro de la compañía hacia una inteligencia artificial verdaderamente autónoma.

Del asistente conversacional al agente que ejecuta

Microsoft redefine el papel de Copilot con esta nueva propuesta. Hasta ahora, el asistente destacaba por resumir documentos, redactar correos o responder consultas. Con Copilot Tasks, el enfoque cambia: el usuario describe un objetivo y el sistema genera un plan paso a paso, ejecuta acciones en aplicaciones y servicios web desde un entorno en la nube y notifica cuando la tarea está completada o requiere validación.

La idea es clara: pasar del “ayúdame” al “hazlo por mí”. Entre los casos de uso iniciales se incluyen la preparación automática de resúmenes diarios de correo con borradores de respuesta, el seguimiento de precios para reservar cuando bajen, la comparación de presupuestos o la elaboración de informes a partir de datos del calendario.

Seguridad, control y competencia en la carrera por la IA agéntica

La compañía insiste en que Copilot Tasks no es totalmente autónomo. El sistema solicita consentimiento antes de ejecutar acciones sensibles como pagos, envíos de comunicaciones o confirmaciones de reservas, y permite pausar o cancelar procesos en cualquier momento. Además, opera en una instancia de navegador propia en la nube, sin depender del equipo local del usuario.

El lanzamiento se produce en un contexto de fuerte competencia en el desarrollo de IA capaces de actuar en nombre del usuario. Empresas como OpenAI, Google, Amazon y Anthropic también avanzan en sistemas similares.

La ventaja estratégica de Microsoft podría residir en la integración con su ecosistema —Windows, Edge, Microsoft 365 y Azure—, lo que le permite un nivel de conexión profundo entre servicios. La clave ahora será la fiabilidad: cuánto confíen los usuarios en que la IA no solo entienda una tarea, sino que la ejecute correctamente de principio a fin.