La robótica humanoide está viviendo uno de sus momentos más llamativos con la última demostración de la empresa Figure, que ha decidido poner a prueba la resistencia real de sus robots en un entorno continuo y visible para el público. En lugar de una demostración puntual o controlada en laboratorio, la compañía ha optado por una retransmisión en directo en la que varios humanoides trabajan sin descanso durante horas, con la meta de alcanzar las 24 horas de funcionamiento ininterrumpido.

El experimento no solo busca impresionar, sino medir hasta qué punto estos sistemas están preparados para integrarse en entornos reales de trabajo. Durante la prueba, los robots se encargan de tareas repetitivas propias de un almacén logístico, como la manipulación, clasificación y traslado de paquetes. Todo ello gestionado por un sistema de inteligencia artificial que coordina movimientos, percepción visual y toma de decisiones en tiempo real.

Una prueba de resistencia para medir el salto hacia la autonomía real

La iniciativa comenzó como una demostración más limitada en duración, pero el rendimiento constante de los humanoides ha permitido ampliar progresivamente el tiempo de operación. A lo largo de la retransmisión, los robots han sido capaces de mantener un flujo continuo de trabajo, moviendo miles de objetos sin intervención humana directa.

El objetivo de Figure es demostrar que sus desarrollos ya no se encuentran en una fase puramente experimental, sino que empiezan a acercarse a escenarios de uso real en sectores como la logística o el almacenamiento. Aun así, la prueba también deja entrever que la tecnología no está completamente madura: en determinados momentos se observan pequeñas imprecisiones en la manipulación de objetos, propias de sistemas que aún están aprendiendo a desenvolverse en entornos físicos variables.

Helix-02, el cerebro de los humanoides de Figure

Detrás de este comportamiento autónomo se encuentra Helix-02, el sistema de inteligencia artificial desarrollado por la propia compañía para coordinar el cuerpo completo del robot. Este modelo integra visión artificial, control de movimientos, equilibrio y coordinación de extremidades en una sola arquitectura, lo que permite a los humanoides actuar de forma más fluida y autónoma.

Según la empresa, Helix-02 ha sido entrenado con grandes volúmenes de datos procedentes tanto de movimientos humanos reales como de simulaciones, lo que le permite aprender patrones de acción y adaptarlos a nuevas situaciones. La apuesta de Figure se enmarca en una tendencia creciente dentro de la robótica: sustituir la programación rígida por sistemas de aprendizaje continuo capaces de mejorar con la experiencia y la exposición al entorno.