La Guardia Civil ha detenido en Murcia a dos personas presuntamente implicadas en un fraude del tipo conocido como Man in the Middle, una modalidad en la que los delincuentes interceptan o manipulan comunicaciones entre dos partes para modificar facturas y redirigir pagos sin ser detectados.

Según la investigación, este método habría permitido a los autores hacerse con un total de 41.382 euros procedentes de unas arcas municipales, tras alterar los datos de pago en procesos administrativos legítimos. El engaño se basa en la suplantación de identidad o en la manipulación de correos electrónicos y documentos, logrando que las víctimas realicen transferencias a cuentas controladas por los estafadores.

Una segunda estafa en Murcia con más de 55.000 euros

La investigación también ha revelado la existencia de un caso paralelo en la Región de Murcia, dentro de la denominada Operación Marles, en la que el equipo Arroba Cartagena de la Guardia Civil estaba trabajando sobre un fraude de características similares.

En este segundo caso, la víctima fue un empresario de la localidad de Fuente Álamo, que habría realizado varias transferencias que superan los 55.000 euros tras ser engañado mediante el mismo procedimiento de suplantación y manipulación de comunicaciones. Los investigadores consideran que ambos casos comparten patrones comunes, lo que refuerza la hipótesis de una red especializada en este tipo de estafas digitales.

Un patrón de fraude cada vez más sofisticado

Este tipo de ataques, conocidos como Man in the Middle, se han convertido en una de las amenazas más efectivas contra empresas y administraciones, ya que explotan la confianza en las comunicaciones habituales para intervenir en el momento clave del proceso de pago.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones, mientras las autoridades insisten en la necesidad de verificar de forma exhaustiva cualquier cambio en datos bancarios o instrucciones de pago, especialmente en entornos corporativos y administrativos.