Google ha anunciado la mayor renovación de Gmail desde su lanzamiento hace más de veinte años. La compañía ha integrado funciones avanzadas de inteligencia artificial basadas en Gemini con el objetivo de convertir el correo electrónico en un asistente personal activo, capaz no solo de mostrar mensajes, sino de ayudar a gestionar tareas y prioridades de forma proactiva.
El despliegue de estas novedades alcanza a los más de 3.000 millones de usuarios de Gmail en todo el mundo y comienza de forma gradual por los usuarios de habla inglesa en Estados Unidos. La idea de fondo es clara: reducir el tiempo que se dedica a revisar correos y facilitar la toma de decisiones directamente desde la bandeja de entrada.
Según explica la compañía, Gmail deja de ser un simple buzón para convertirse en una herramienta que “acompaña” al usuario en su día a día, anticipando necesidades y sugiriendo acciones relevantes en función del contenido recibido.
AI Inbox: una bandeja de entrada que prioriza y actúa
La pieza central de esta actualización es AI Inbox, una bandeja de entrada completamente rediseñada que rompe con el orden cronológico tradicional. En lugar de mostrar correos uno tras otro, la nueva interfaz presenta un resumen personalizado que destaca mensajes importantes, conversaciones clave y tareas pendientes.
El sistema identifica automáticamente elementos de acción —como pagos por realizar, respuestas urgentes o confirmaciones necesarias— y los muestra de forma destacada, evitando que se pierdan entre decenas de mensajes menos relevantes. Además, los correos se agrupan por temas y contexto, lo que permite entender rápidamente de qué trata cada conversación sin necesidad de abrirla.
Junto a esta nueva vista, Gmail incorpora funciones de resumen automático de hilos largos, asistencia inteligente para redactar respuestas adaptadas al tono del usuario y una búsqueda más conversacional, que permite encontrar información usando lenguaje natural en lugar de palabras clave exactas.
Google ha subrayado que estas funciones están diseñadas para mantener el control en manos del usuario. Las herramientas de IA pueden activarse o desactivarse, y la compañía asegura que el contenido de los correos no se utiliza para entrenar sus modelos de inteligencia artificial.
Con esta actualización, Gmail se posiciona como uno de los primeros servicios de correo masivo que adopta la IA no solo como ayuda puntual, sino como parte central de la experiencia, marcando un cambio profundo en la forma en que se gestiona el correo electrónico.
