La Región de Murcia ha puesto en marcha ORUM, un nuevo servicio gratuito pensado para ayudar a pequeñas empresas y autónomos a mejorar su seguridad digital en un contexto en el que los ciberataques se han convertido en una de las principales amenazas para el tejido empresarial.
La iniciativa busca facilitar el acceso a herramientas de protección y prevención a negocios que, por su tamaño o recursos, no cuentan con equipos especializados en ciberseguridad. El objetivo es claro: reducir riesgos, detectar vulnerabilidades y ayudar a anticiparse a posibles incidentes como robos de datos, fraudes o accesos no autorizados.
Vigilancia digital y planes de acción personalizados para empresas
Uno de los aspectos más destacados de ORUM es que no se limita a ofrecer recomendaciones generales, sino que incorpora funciones de monitorización de la huella digital de las empresas. Esto incluye la vigilancia de su presencia en Internet y la detección de posibles filtraciones de información o credenciales que puedan aparecer expuestas.
El servicio también amplía su alcance a entornos más complejos como la deep web o la dark web, donde suelen circular datos robados o información sensible utilizada por ciberdelincuentes. De esta forma, se pretende ofrecer una visión más completa de los riesgos a los que puede estar expuesta una empresa.
A partir del análisis realizado, cada negocio recibe un plan de acción personalizado con medidas concretas y priorizadas para corregir los puntos débiles detectados. Además, el programa incluye acompañamiento técnico y asesoramiento especializado, adaptado especialmente a aquellas empresas que no cuentan con conocimientos avanzados en seguridad informática.
Un impulso a la cultura de la ciberseguridad en el tejido empresarial
Más allá del aspecto técnico, ORUM también busca fomentar una mayor cultura de la ciberseguridad entre pymes y autónomos, un segmento especialmente vulnerable ante amenazas como el phishing, el robo de credenciales o los ataques de ransomware.
La iniciativa responde a una realidad cada vez más evidente: la digitalización ha convertido la seguridad en una necesidad básica para cualquier negocio, independientemente de su tamaño. En este sentido, el programa pretende que la protección de datos y sistemas deje de ser un aspecto secundario para convertirse en una prioridad diaria.
Con esta herramienta, la Comunidad refuerza su apuesta por la digitalización empresarial, apoyando a los pequeños negocios en un proceso en el que la tecnología avanza rápido, pero también lo hacen los riesgos asociados.
