OpenAI ha presentado GPT-6 Astra, su nueva generación de inteligencia artificial y uno de los lanzamientos más ambiciosos de la compañía hasta la fecha. El modelo llega con importantes avances en programación, matemáticas y, especialmente, en la capacidad de utilizar ordenadores y navegar por internet de forma autónoma.

La compañía comenzará a desplegar GPT-6 Astra entre sus clientes de pago en los próximos días. Los primeros en acceder serán los usuarios empresariales que forman parte del programa de acceso anticipado Daybreak y, posteriormente, llegará a los suscriptores de ChatGPT Plus, Pro y Business. Por el momento, OpenAI no ha confirmado si estará disponible también para las cuentas gratuitas.

Una de las grandes novedades de Astra está precisamente en su capacidad para desenvolverse en un ordenador. OpenAI lo presenta como su modelo más avanzado hasta la fecha para manejar equipos, navegar por páginas web y utilizar diferentes herramientas digitales.

Durante sus pruebas, el sistema ha sido capaz de realizar tareas cotidianas de forma autónoma, como buscar ofertas de empleo, encontrar vivienda o gestionar citas a través de internet. El objetivo es que la IA deje de limitarse a responder preguntas y pueda ejecutar procesos completos en nombre del usuario.

OpenAI habla ya de la llegada de la inteligencia artificial general

Más allá de las mejoras técnicas, GPT-6 Astra ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los grandes objetivos de la industria: alcanzar la inteligencia artificial general (IAG), entendida como una tecnología capaz de desenvolverse en una amplia variedad de tareas intelectuales a un nivel comparable o superior al humano.

Desde OpenAI consideran que los últimos avances podrían estar acercando ese momento. Greg Brockman, presidente y cofundador de la compañía, ha planteado incluso la posibilidad de que en el futuro esta etapa sea recordada como el comienzo de la era de la inteligencia artificial general.

Se trata, en cualquier caso, de la valoración de OpenAI y no de un consenso dentro de la comunidad científica. Determinar cuándo un sistema puede considerarse realmente una IAG continúa siendo objeto de debate y no existe una definición o prueba universalmente aceptada para establecer que se haya alcanzado.

El lanzamiento también llega en un momento de enorme competencia entre las principales compañías de inteligencia artificial. OpenAI busca seguir aumentando las capacidades de sus modelos mientras rivales como Anthropic y otros grandes actores tecnológicos aceleran el desarrollo de sus propias soluciones.

Más capacidad también implica mayores retos de seguridad

El salto de capacidades de GPT-6 Astra viene acompañado de una cuestión cada vez más importante: cómo mantener bajo control sistemas capaces de actuar con mayor autonomía.

OpenAI asegura que Astra es su modelo más seguro y alineado hasta el momento. La compañía está utilizando diferentes mecanismos para supervisar cómo trabaja el sistema y detectar comportamientos potencialmente problemáticos antes de que puedan tener consecuencias.

Sin embargo, el aumento de las capacidades también dificulta esa supervisión. Jakub Pachocki, científico jefe de OpenAI, reconoce que garantizar un comportamiento seguro se vuelve más complejo a medida que los modelos evolucionan.

La compañía sostiene que no continuará aumentando las capacidades de sus sistemas si llega a un punto en el que no puede supervisarlos con suficiente confianza. Una cuestión especialmente relevante ante una generación de IA diseñada no solo para conversar, sino también para navegar por internet, utilizar programas y ejecutar acciones de manera cada vez más autónoma.

GPT-6 Astra representa así un nuevo paso en la evolución de la inteligencia artificial. Queda por ver si realmente será recordado como el comienzo de la IAG, como plantea OpenAI, pero su llegada deja clara una tendencia: los modelos están pasando de limitarse a generar contenido a convertirse en sistemas capaces de interactuar directamente con herramientas y realizar tareas completas por el usuario.