La inteligencia artificial también empieza a cambiar la forma en la que actúan los ciberdelincuentes. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha recibido la primera notificación en España de una brecha de datos en la que se habría utilizado un agente de IA capaz de ejecutar de forma autónoma distintas fases del ataque.

El caso supone un paso importante respecto al uso habitual de la IA como herramienta de apoyo. Estos agentes pueden recibir un objetivo, analizar información, realizar acciones y adaptar sus siguientes movimientos según los resultados que van obteniendo.

Un ataque capaz de avanzar de forma autónoma

Según la información comunicada a la AEPD, el ataque comenzó buscando vulnerabilidades en archivos accesibles. Tras conseguir iniciar sesión en el sistema, el agente continuó explorando la aplicación hasta localizar nuevos puntos débiles.

Durante el proceso habría conseguido aprovechar una vulnerabilidad, modificar datos personales y acceder a facturas almacenadas. La organización afectada y el modelo de inteligencia artificial utilizado no han sido identificados públicamente.

La AEPD señala, además, que el incidente todavía debe analizarse en profundidad, por lo que conviene ser prudentes a la hora de valorar el alcance real del caso.

Un nuevo desafío para la ciberseguridad

La principal preocupación está en la capacidad de estos sistemas para automatizar tareas que antes requerían una intervención humana constante. Un agente de IA puede probar diferentes vías de acceso y reaccionar ante los resultados en muy poco tiempo.

Esto obliga a las empresas a reforzar aspectos como la protección de credenciales, la gestión de permisos y los sistemas automáticos de detección y respuesta ante amenazas.

Aunque un único incidente no permite hablar todavía de una tendencia generalizada, el caso muestra cómo los agentes de inteligencia artificial pueden convertirse en una nueva herramienta para los ciberdelincuentes. La evolución de estas tecnologías abre grandes posibilidades, pero también plantea nuevos retos para proteger los sistemas y los datos personales.